Lo hela en Arrecife, Lanzarote

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Jelena está furioso, con un fuerte golpe cierra la puerta del restaurante ya vacío.
«¡Me voy a casa de mi  madre!«, grita hacia arriba. Es domingo, 18 mayo, – ¡es nuestro aniverserio! – piensa
Alejandro mira hacia abajo al suelo. Está de pie, en silencio, a su lado, tomándole la mano. «Venga, muchacho, vamos a ver a la abuela. Papá actua un poco extraño ultimamente«, le dice al niño, mientras aprieta suavemente la mano. En la otra mano sugeta una maleta. Se da la vuelta y anda con Alejandro para el taxi que espera fuera.
Arriba se mantiene el silencio.

Martes, son las 11 de la mañana, Javier está en el trabajo detrás de la barra de ‘La Lima‘ y anda con la bandeja, lleno de bebidas, a la terraza. Está ocupado hoy, «sin duda hay un nuevo barco de cruceros en el puerto«, piensa. Cuando mira hacia la derecha, ve que el restaurante ‘La Mesita‘, a unos cien metros más allá, todavía está cerrado. «Mmmm, ayer estaba cerrada tambien, qué lástima«.
Cuando Javier camina con los nuevos pedidos en el interior ve a ‘Pepe‘ que est sentado de una silla, cerca la entrada.
Pepe esta hecho una mierda, algunos días no se afeita, con los hombros caídos, los ojos inyectados en sangre,  y ojos húmedos mira a Javier, «Sangría, una copa, por favor» dice, escalofríos, Javier asiente y anda a través hacia el interior .

«Nunca entendí lo que ve en ese viejo, es casi tan viejo como yo«, dice Anastasya mordaz a Jelena.
«Sí, mami, lo sé, lo sé. Pero es un amor con ‘Alejandro’, y que él es mayor, creo que no es para tanto. Es sólo una lástima que él sea emocionalmente siete años, es un soñador, siempre lo ha sido y lo sera«. Anastasya calla y mira a su hija. «Él no está realmente separada de la perra ‘Sofia’, todavía está casado con ella, emocionalmente ¡él la llama TODOS LOS DIÁS!!!«. Sollozando Jelena dice, «sí, es verdad, todos los días hay un WhatsApp del a su ex esposa». Y lo rarode toda la historia es, que Sofía esta casada hale mucho tiempo, Pepe es olvidado completamente para ella.

Hielo frío y totalmente inconsciente de lo que está sucediendo alrededor Pepe toma un sorbo de sangría. «Clientes«, dice JavierPepe, Pepe no comprende y mira a Javier, qui enseña su cabeza dirección de La Mesita «¡clientes!» Javier repite. Pepe ve a un grupo de turistas delante su restaurante, se levanta y corre hacia ‘La Mésita’. La gente quiere un café y algo para comer. Pepe explica que el equipo todavía debe ser activado y que pueden tomar cualquier cosa del tiempo. Pero los turistas no tienen tiempo, los turistas siempre tienen prisa, unas vacaciones cortas, una agenda apretada, no hay tiempo.
Desalentado Pepe camina de nuevo a su vecino Javier de la barra de ‘La Lima’ y se sienta detrás de su sangría.
Su teléfono emite el famoso silbato de WhatsApp.

Un mensaje de Jelena; si puede llamar la, quiere hablar. Pepe hiperventilando corre de nuevo a ‘La Mesita‘ para llamarla.
«¿Porqué tienes que llamarla todos los días? ¿Todavía la amas?» pregunta Jelena a Pepe.
«Sofía tiene todos mis libros de cocina japonesa, que necesito si quiero hacer sushi. No hay nada que hacer con esa perra, yo NO la amo. ¿Por favor, por favor, vuelvan?» suplica Pepe.

Por otro lado, permanece en silencio largo. «Ni siguiera me gusta el sushi, pero lo amo«, piensa. «Vale, entonces volvemos mañana» Jelena respondió finalmente.

Mañana:  Un feliz Pepe está de pie en la terraza en frente de ‘La Mesita‘ con una amplia sonrisa.
Mientras Jelena y Alejandro salen del taxi.
En sus manos, tiene una enorme bandeja de sushi fresco.

 

 

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